lunes, 25 de octubre de 2010

TESTIMONIOS

Expertos estiman que en Tijuana hay unos 120 mil adictos a diferentes drogas, principalmente a las sintéticas o derivadas de las metanfetaminas.
A los cuatro los trajo el miedo a “la malilla” -como ellos le llaman a las alucinaciones-, a la psicosis, a la paranoia, a la celotipia, al desgaste, a la decadencia. Sus propios fantasmas los acompañaron de la mano a pedir ayuda al Centro de Integración Juvenil. Un pandillero, un albañil, una “pollera” y una estudiante de secundaria. Todos jóvenes y víctimas de un fenómeno que comenzó hace 10 años en Tijuana y que corre a toda velocidad por el país: el uso de metanfetaminas.
Ellas llegaron con pantalones talla cero que les quedaban grandes, ellos con 10 kilos menos y miles de noches en vela que los dejaron con ojeras y sin cabello. Viven en una ciudad en la que los delitos –en su mayoría- están relacionados con dos tipos de metanfetaminas: Cristal y Ice.
El relato de Tania comienza con una escena: A la izquierda, el muro que divide a México de Estados Unidos y la derecha alrededor de doce niños y jóvenes inyectándose heroína. Al frente, su hermana sin cabello, desnuda y con una botella rota en la mano disponible para “romper madres”.
El cuadro fue “impactante”. Así que ese día decidió separarse de la decadencia. Apretó los dólares arrugados y mojados que tenía en la mano, se dio un toque de marihuana y corrió hacia en el centro de rehabilitación, lo hizo duro y ni siquiera la oferta que le hizo su novio de un jalón de Ice “del bueno”, le interrumpió el paso.
“Es denigrante. Mi hermana está loca y me da pavor terminar así”. Su hermana y ella han consumido metanfetaminas por años, la primera por 17 y ella por seis. Su relación con las drogas comenzó desde niñas, pero a su hermana le afectaron más porque “ella le cocinaba a mi papá las metanfetaminas en su negocio clandestino en San Diego, California”, dice.
Tania a sus 20 años le teme a la locura. “El día que comencé a alucinar con niños que me atacaban, después de tomarme 10 rivotriles y meterme seis dosis de Ice preferí cortarme las venas antes de saberme loca”. Esa noche la rescataron sus compañeros de adicciones, que abundaban, pues ella les mantuvo el vicio a decenas.
Su itinerario fiel de lunes a jueves fueron seis dosis de Ice, viernes y sábado alcohol y cocaína; los domingos sólo marihuana para dormir una de las siete noches de la semana, porque las otras seis noches las pasaba cruzando migrantes por un túnel ubicado en el bordo de Tijuana, por lo que cobraba mil dólares diarios. Su trabajo de “pollera” le dio no sólo para sus drogas, también para comprarse compañeros de adicción, un novio drogadicto, dos coches, 5 mil pesos diarios en metanfetaminas y miles de noches de hotel en el Gran Hotel de Tijuana.
Para ella fueron seis años de noches de juego, nunca las vio peligrosas, conoce el bordo, sabe que a los flacos se les pasa por el túnel y a los gordos por otro lado porque no caben por los barrotes. Sus patrones cobraban 2 mil 800 dólares por manada de ilegales, pero a ella le tocaban mil, así llevara seis, 11 ó 23.
“Mi trabajo era guiarlos, lo que implicaba ir alerta, no tenían que hacer ruido porque arriba de los túneles hay censores que detectan los ruidos, tenía que poner suéteres en las franjas de arena para no dejar huellas y constatarme de que la Policía no nos seguía. Siempre lo hice drogada, al llegar todos poníamos cara de felicidad: Ellos porque tocaban su sueño y yo porque pensaba en mi nueva dosis”, dice.
De acuerdo con Héctor Acosta, director de la unidad de internamiento del Centro de Integración Juvenil de Tijuana, las metanfetaminas son fuertemente adictivas y pueden generar estados de alerta desde la primera dosis.
“Los consumidores no duermen por varias noches, tampoco comen, tienen ideas de que la gente habla mal de ellos o les quiere hacer daño, muchos trabajan bajo los efectos de esta droga y otros roban o cometen homicidios, pueden ser muy peligrosos”, dice.
Por su parte, el antropólogo Víctor Clark Alfaro e investigador del fenómeno de la delincuencia y director del Centro Binacional de Derechos Humanos (CBDH) ha declarado que se estima que en Tijuana ya hay unos 120 mil adictos a diferentes drogas, principalmente a las sintéticas o derivadas de las metanfetaminas, que adquieren en unas 20 mil “tienditas” -distribuidas en las mil 300 colonias existentes en la ciudad- dedicadas al narcomenudeo.
Julio, un adicto con banda
A Julio esa cifra le consta. “En mi calle hay cinco conectas”, así le llama a las “narcotienditas”. Julio tiene 20 años y pertenece a la pandilla 33 del área 245 de Tijuana.
De sus cuatro hermanos, uno está en la cárcel por robar durante una “malilla”, a otro lo mataron en una riña de bandas, después de haber fumado Cristal toda la noche y los otros dos se casaron y tienen hijos.
Su cuello, sus brazos, su espalda, sus piernas y sus hombros están tatuados. En su cuello reposan dos nombres: Antony y Desteny, sus dos hijos. Son los únicos tatuajes que no se hizo por la pandilla a la que pertenece.
Su hogar durante años fue un automóvil desmantelado y abandonado en el bordo, frente al muro divisor. “Ahí me hice realmente adicto al Cristal”. A veces le robaba las llaves de la casa a su mamá y después de ver las caricaturas y alucinar que era uno de los dibujos animados, se bañaba, eso sí, con todas las puertas cerradas porque en su imaginación siempre había personas que lo seguían con un cuchillo.
Al salir de la ducha mensual, se jalaba la televisión, la licuadora, lo que su mano alcanzara. “Mantuve mis drogas de negocios sucios, robos y favores de los de mi banda 33”, dice.
Tiene ocho semanas en recuperación y la única vez que quiso salir corriendo del centro fue cuando una sobrina lo fue a visitar para decirle que su ex esposa vivía con su primo.
Los dibujos de una niña
Yo no soy de Tijuana, Tijuana es mío. A sus 14 años, Yessica presume de haber grafiteado todos los barrios de Tijuana y de darse a conocer por eso. Durante tres meses se dedicó religiosamente a fumar Cristal, dormir una hora por noche y a salir cargada de aerosoles a poner color a la ciudad.
“En mi casa siempre había focos nuevos, pero mi mamá nunca se daba cuenta, ahí preparaba la metanfetamina en forma de cristales para fumarla”. De siete a siete cerraba todas las puertas y ventanas, sacaba a su hermanito de cinco años de la recámara y comenzaba a inflar sus pulmones con el humo que inhalaba del foco.
Los primeros jalones le hacían sentir muy bien, le devolvían el alma la cuerpo, no sentía hambre, ni sueño, tampoco ansiedad, se llenaba de energía, pero entonces comenzaban las consecuencias, con el estado de hiperalerta los monstruos salían, los gatos de su mamá se convertían en fieras que querían atacarla mientras se bañaba, las personas que pasaban por su ventana querían matarla, cuando su hermano le pedía de comer, lo corría y golpeaba.
Sin saberlo, su papá le mantuvo el vicio a Yessica. Cada dosis le costaba 50 pesos. Su papá también ignoraba que la niña no sólo no iba a la escuela sino que se había convertido en una drogadicta que temblaba de desesperación cada vez que fumaba al lado de sus dos inseparables amigas, sólo porque éstas se tardaban segundos eternos con el foco en la boca.
“Eran sucias y grandes, bueno tenían 16 años. Siempre andaban sin bañarse en la esquina de mi calle robando para conseguir dinero. Decían incoherencias, echaban pleito y se le iban encima a la gente, además se veían feas, flacas y mugrosas”.
El último verano fue trágico para Yessica, la corrieron de la secundaria, perdió 10 kilos, fue testigo de cientos de robos y le dejó la visita de un niño que sólo existe en su imaginación.
Celotipia, la realidad de Alejandro
Al mundo de las metanfetaminas lo llevaron sus compañeros de trabajo, Alejandro trabajaba de albañil en una construcción donde un “dealer” vendía en abonos los cristales, por lo menos a 150 de los 300 albañiles que trabajan ahí. “Todos fumaban antes para tener energía para revolver la mezcla”, dice.
De sus 29 años, siete los pasó con seis cristales encima, vigilando por lo menos mil noches seguidas una puerta negra. Sentía que mi esposa me engañaba y esperaba a que alguien la cruzara, un hombre, para matarlos a los dos, pero nunca llegó nadie en tres años seguidos.
La oscuridad de la noche fue su mejor aliada para esconderse todas las madrugadas dentro de un automóvil negro desde donde hacía dos cosas: fumar cristal y abrir los ojos lo más grande que podía para no perder detalle, en cuanto amanecía regresaba como si hubiera ido a trabajar.
Pero ni a la puerta llegó ningún hombre para verificar la infidelidad de su esposa ni tampoco el “dealer” era tan buena persona por la venta en abonos. “Le dejaba la mitad de mi sueldo todos los viernes cuando pasaba a cobrarnos. Mi esposa me aguantó todo, golpes, celos y hasta golpes a nuestro hijo de cinco años”, narra.
Se arrepiente de pegarles, “además ni se lo merecían, siempre lo hice por mis suposiciones irracionales”. A la rehabilitación lo trajo el miedo de perderlos para siempre y que se cumplieran las amenazas de su mujer de irse al otro lado a trabajar por no aguantar más golpes, pobreza y un marido que fue enloqueciendo cada vez que Cristal entraba a su cuerpo.
Raúl Palacios es especialista en adicciones y director del Centro de Integración Juvenil de Tijuana. Nueve de cada diez de sus pacientes son usuarios de metanfetaminas. “Desde hace cinco años recibimos pacientes con un daño grave ocasionado por el uso de Cristal y Ice, como se le conoce a las metanfetaminas”, dice.
Explica que Yessica y Alejandro son afortunados de estar en el Centro de entrada por salida, pues aunque uno tenga siete años consumiéndolas y otra tres meses, el daño sicológico aún es controlable, situación que no ocurre con la mayoría de los usuarios en recuperación pues un 80% se interna en el mismo centro y un 10% va directo al hospital siquiátrico de Tijuana.
Los cuatro jóvenes han subido un kilo por semana de tratamiento, que dura 10 en el internado y 10 más en la terapia de día. Como parte de su tratamiento, 60% de los adictos sufre recaídas, pero ellos cuatro juran que no quieren volver a ese mundo de horror, sus mentes no aguantan más pensamientos que dan miedo.
Aunque el equipo de 32 especialistas del Centro de Integración no se frustra, sabe que los adictos caerán como parte de su recuperación y que por lo menos 240 de los 250 jóvenes que atenderán este año, tendrán daños mentales por su consumo de metanfetaminas.
La mayoría de ellos tardó entre tres y cinco años para tratarse. Aunque fueron adictos a otras sustancias, las consecuencias del uso de metanfetaminas fueron las que los llevaron a pedir ayuda.
“Lo más preocupante es que hoy las metanfetaminas están siendo usadas como drogas de inicio entre los adolescentes. Hay una baja percepción del daño”, dice Raúl Acosta.
Testimonios
A continuación los testimonios de cuatro jóvenes adictos:
“El día que comencé a alucinar con niños que me atacaban, después de tomarme 10 rivotriles y meterme seis dosis de Ice preferí cortarme las venas antes de saberme loca”.
Tania
“Mantuve mis drogas de negocios sucios, robos y favores de los de mi banda 33”.
Julio
“En mi casa siempre había focos nuevos, pero mi mamá nunca se daba cuenta, ahí preparaba la metanfetamina en forma de cristales para fumarla”.
Yessica
Mi esposa me aguantó todo, golpes, celos y hasta golpes a nuestro hijo de cinco años”.
Alejando

domingo, 20 de junio de 2010

martes, 8 de junio de 2010


La exposición prenatal a la metanfetamina está asociada con un desarrollo cerebral anormal

“El consumo de metanfetaminas es un problema creciente entre las mujeres en edad fértil y está produciendo un número cada vez mayor de niños con una exposición prenatal a dicha sustancia”, dijo la autora del estudio Linda Chang, doctora en medicina en la Escuela de Medicina John A. Burns de la Universidad de Hawaii en Manoa, Honolulu. “Pero hasta ahora, se sabía muy poco sobre los efectos de la exposición prenatal a la metanfetamina en el desarrollo cerebral”.


Para el desarrollo del estudio, se realizaron escáneres cerebrales de 29 niños entre 3 y 4 años, hijos de madres que habían tomado metanfetaminas durante el embarazo, y de 37 niños de la misma edad pero no expuestos al fármaco. Se realizaron escáneres por IRM empleando imágenes con tensor de difusión para ayudar a medir la difusión de las moléculas en los cerebros de los niños, lo cual muestra las estructuras cerebrales microscópicas anormales que podrían reflejar un desarrollo cerebral anormal.


Los escáneres mostraron que los niños expuestos a la metanfetamina presentaban diferencias en la sustancia blanca y en la maduración de sus cerebros, en comparación con los controles. Los niños expuestos al fármaco presentaron una difusión de las moléculas 4 veces inferior en la sustancia blanca de sus cerebros.


“Nuestros hallazgos sugieren que la exposición prenatal a la metanfetamina acelera el desarrollo cerebral en un modo anormal”, dijo Chang. “Este desarrollo anormal podría explicar por qué los niños expuestos alcanzan los hitos del desarrollo más tarde que los otros”. Los estudios han demostrado que la exposición prenatal a la metanfetamina puede conducir, en los niños, a un aumento del estrés y la letragia, así como una peor calidad del movimiento.


“Aunque no sabemos todavía los mecanismos por los cuales la metanfetamina produce una menor difusión en el cerebro, esto típicamente refleja la existencia de fibras axonales más compactas en el cerebro”, dijo Chang. “Esto concuerda con nuestros anteriores hallazgos de estructuras subcorticales más pequeñas en los niños expuestos”. Los estudios a largo plazo determinarán si las diferencias cerebrales observadas en los niños expuestos se normalizan o no con la edad.

martes, 13 de abril de 2010

Metanfetamina: Tercer Juicio por Homicidio Doloso en Caso de Muerte Infantil por Intoxicación con Metanfetamina de California




Una mujer californiana cuyo hijo pequeño se murió con metanfetamina en su metabolismo se enfrentará a un tercer juicio por homicidio doloso, decidió un Juez de la Comarca de Riverside el lunes. Amy Leanne Prien fue condenada por homicidio doblemente cualificado en la muerte de su hijo en 2003, pero esa condenación fue revocada por un tribunal de apelaciones que citó a instrucciones defectuosas al jurado. Un nuevo juicio terminó en anulación en Junio después que los jurados empataron en 6-6.
Después de la anulación del juicio, los abogados de Prien hicieron los trámites para dispensar la acusación, pero el
Juez Patrick Magers negó la moción. "Está abundantemente claro para la corte que la causa de muerte de la víctima fue intoxicación por metanfetamina", le dijo él a la banca mientras rechazaba la moción.
Lo que no está claro es de donde vino la metanfetamina en el metabolismo del niño. Los fiscales han debatido que Prien, una usuaria admitida de metanfetamina de largo tiempo, ocasionó la muerte de su niño al darle su leche de pecho cuando ella estaba usando el popular estimulante. Ellos debatieron que Prien siguió fumando metanfetamina mientras amamantaba, una acusación que ella ha negado consistentemente. Ella ha sugestionado que un invitado en su casa puede haberle dado la droga al bebe.
Un gran problema para la acusación es que la botella de leche encontrada al costado del bebe muerto fue dislocada por los agentes de la ley y nunca fue testada para saber si había presencia de metanfetamina. Y aunque Prien haya sido testada y haya sacado positivo para metanfetamina, la policía nunca examinó su leche de pecho. El abogado de Los Ángeles, Joe Reichmann, que está representando a Prien, debatió inútilmente que la acusación debería ser retirada porque estaba basada en "ciencia falsa" ya que los fiscales no tenían ninguna forma de conocer los niveles de metanfetamina en su leche de pecho.
Los fiscales californianos han probado varias veces que son incapaces de vencer casos de asesinatos con metanfetamina cometidos por la madre y no está claro por qué ellos están yendo detrás de Prien con tanto gusto. No es como si ella se hubiera escapado sana y salva. Además de perder su hijo, ella está cumpliendo actualmente una sentencia de 10 años de prisión por negligencia infantil criminosa en el mismo caso.



















¿Cuál es la diferencia entre la metanfetamina y otros estimulantes como la Cocaína?
La metanfetamina está clasificada como un sicoestimulante al igual que otras drogas de abuso, como son la anfetamina y la cocaína. Sabemos que la estructura de la metanfetamina es similar a la de la anfetamina y el neurotransmisor dopamina pero que es muy diferente a la cocaína. Aunque estos estimulantes tienen efectos similares hacia el comportamiento y la fisiología, hay grandes diferencias en los mecanismos básicos de cómo trabajan al nivel celular del sistema nervioso. Sin embargo, la conclusión es que el resultado de la metanfetamina, tal como la cocaína, es la acumulación del neurotransmisor dopamina y esta concentración excesiva de la dopamina es la que aparentemente produce la estimulación y sensación de euforia que siente el usuario. En contraste a la cocaína, la cual se elimina rápidamente y es casi metabolizada por completo en el cuerpo, la metanfetamina tiene una duración de acción mucho más larga y un porcentaje mayor de la droga permanece sin cambiar en el cuerpo. El resultado es que la presencia de la metanfetamina en el cerebro dura más, lo cual finalmente conduce a la prolongación de los efectos estimulantes de la droga.











martes, 6 de abril de 2010

La metanfetamina es una droga estimulante adictiva que activa fuertemente ciertos sistemas del cerebro. La metanfetamina tiene una relación química muy estrecha con la anfetamina, pero los efectos de la metanfetamina sobre el sistema nervioso central son mayores. Ambas drogas tienen algunos usos médicos, principalmente en el tratamiento de la obesidad, pero su uso terapéutico es limitado.
La metanfetamina de la calle se conoce por muchos nombres, entre ellos "met" y "tiza" y en inglés como "speed" o "meth". El clorhidrato de metanfetamina en trozos grandes de cristal claro similares al hielo se conoce como "hielo", "cristal" y "vidrio" y se fuma.

DATOS GENERALES
Origen

La metamfetamina se desarrolló en el Japón en 1919, fue estudiada en Alemania en 1938 y se utilizó por primera vez para contrarrestar la fatiga entre los soldados del eje durante la Segunda Guerra Mundial. Llegada la paz se comercializó ampliamente con los nombres de Maxitron® y Metedrina®. A raíz de su inclusión en las listas de sustancias internacionalmente controladas apareció en el mercado negro en forma de clorhidrato de metamfetamina. Inicialmente compartió uno de los nombres genéricos propios de su predecesora en Norteamérica, speed y más tarde recibió el término específico de crank. Simultáneamente apareció en el mercado negro del continente asiático, pero no como clorhidrato sino en forma pura y bajo los apelativos de Shabu o Sharon. Cuando llegó pura y cristalizada a los Estados Unidos recibió su nombre callejero más conocido en la actualidad: Ice (hielo).
Peligros para la salud
Peligros neurológicos. La metanfetamina libera niveles altos del neurotransmisor dopamina, que estimula las células cerebrales y mejora el estado de ánimo y el movimiento corporal. Además, parece tener un efecto neurotóxico, ya que afecta las células cerebrales que contienen dopamina y serotonina, otro neurotransmisor. Con el tiempo, la metanfetamina parece reducir los niveles de dopamina, lo que puede resultar en síntomas parecidos a los de la enfermedad de Parkinson, un trastorno severo del movimiento.
Adicción. La metanfetamina se usa por vía oral o intranasal (inhalar el polvo), se puede inyectar intravenosamente o fumar. Inmediatamente después de fumar o inyectarse la droga en la vena, el usuario de metanfetamina experimenta una sensación intensa conocida como "arranque de euforia" - en inglés "rush" o "flash" - de corta duración, descrito como sumamente placentero. El uso oral o intranasal produce euforia, pero no esta sensaci
ón intensa. Los usuarios se envician rápidamente y la usan con más frecuencia y en dosis más altas.
Efectos a corto plazo. Las acciones sobre el sistema nervioso central como resultado de tomar metanfetamina aún en cantidades mínimas incluyen aumento en el estado de vigilia, aumento en la actividad física, disminución del apetito, aumento en la respiración, hipertermia y euforia. Otros efectos en el sistema nervioso central incluyen irritabilidad, insomnio, confusión, temblores, convulsiones, ansiedad, paranoia y agresividad. La hipertermia y las convulsiones pueden resultar en muerte.
Efectos a largo plazo. La metanfetamina causa aumento en la frecuencia cardíaca y en la tensión arterial y puede causar daño irreversible a los vasos sanguíneos del cerebro, lo que produce derrames. Otros efectos de la metanfetamina incluyen problemas respiratorios, latidos cardíacos irregulares y anorexia extrema. Su uso puede resultar en colapso cardiovascular y muerte.
Producción y distribución de la metanfetamina
Contrario a la mayoría de las drogas, la metanfetamina se puede producir con sustancias legales y fácilmente disponibles. Se crea con productos químicos comúnmente disponibles, y muchos de los productos químicos que sirven de base son productos de uso para el hogar que no son fáciles de regularizar. Otros componentes como la efedrina y seudoefedrina, sin embargo, han sido restringidos y existen leyes que limitan su venta y disponibilidad. La metanfetamina se crea en laboratorios, y aunque actualmente el número de laboratorios pequeños tipo "casero" es mayor que el número de los súper laboratorios (laboratorios capaces de producir 10 libras o más de producto a la vez), la DEA indica que la presencia de los súper laboratorios en E.E.U.U. continúa propagándose.10
En un laboratorio de metanfetamina, "el cocinero" maneja a menudo productos químicos combustibles, corrosivos, reactivos y tóxicos en presencia de una llama abierta o de una fuente de calor. Algunas de estas sustancias son extremadamente dañinas o letales cuando se inhalan o tocan; otras reaccionan violentamente cuando se calientan, sumergen en agua, se exponen al agua o se combinan. Estos materiales explosivos y corrosivos son una de las causas por la que los laboratorios estallan con frecuencia.11
Estos productos químicos también crean un peligro para el medio ambiente cuando son desechados. Por cada libra de metanfetamina producida, se generan entre cinco y seis libras de basura altamente tóxica. Los productores descargan con regularidad desechos peligrosos en la tierra y arroyos, terraplenes, y sistemas de aguas residuales, lo que resulta en daños medioambientales a bienes, abastecimientos de agua, terrenos agrícolas, y a la vegetación.













Niños víctimas






Los adultos adictos a la metanfetamina se obsesionan a tal grado con la droga que descuidan a sus hijos. Los niños que viven con padres o guardianes que usan o producen la metanfetamina son cuatro veces más probables de ser abusados sexual o físicamente y tres veces más probables de sufrir descuido.13 Además de la negligencia, los niños que viven en laboratorios de metanfetamina enfrentan una variedad de peligros. Los niños son más probables de verse afectados por los prod






uctos químicos tóxicos porque sus sistemas nerviosos y reproductivos todavía están en desarrollo. También, factores como tasas metabólicas y respiratorias más altas, tasas de crecimiento rápidas,gatear por el piso y poner sus manos en la boca, aumentan el riesgo a ser expuestos a productos químicos tóxicos. Además, el uso de la metanfetamina durante el embarazo puede causar complicaciones tales como partos prematuros y se vincula a posibles deformidades congénitas.



Alcance del uso
Estudio de Observación del Futuro el MFT evalúa el alcance del uso de drogas en los adolescentes (estudiantes del 8º, 10º y 12º grado) y adultos jóvenes en todo el país. Los datos recientes de la encuesta indican lo siguiente:
En el 2004, el 6.2 por ciento de los estudiantes del 12º grado reportaron "uso en la vida" de metanfetamina, cifra estadísticamente similar a la del 2003. Entre los estudiantes del 10º grado, el 5.3 por ciento reportaron "uso en la vida" de esta droga.
Los estudiantes del 8º grado reportaron disminuciones significativas en las categorías de "uso en la vida", "uso anual" y "uso en los últimos 30 días".
Grupo de Trabajo de Epidemiología en la Comunidad Los resultados que se dieron a conocer en la reunión más reciente del CEWG indican que el abuso y la producción de la metanfetamina continúan en niveles altos en Hawaii, en las áreas de la costa occidental y en algunas zonas del sudoeste de los Estados Unidos, pero que el abuso de la metanfetamina también continúa difundiéndose hacia el este del país. En el 2003, los porcentajes más altos de hombres adultos detenidos con resultados positivos en las pruebas para detectar el uso de la met
anfetamina se dieron en Honolulu (40.3 por ciento), Phoenix (38.3), San Diego (36.2) y Los Ángeles (28.7).Entre otros asuntos importantes que se reportaron, se encuentran los siguientes:
Según la Base Nacional de Datos de Laboratorios Clandestinos, hubo una disminución en el número de laboratorios clandestinos de metanfetamina que fueron descubiertos entre 1999 y el 2004. Sin embargo, durante este mismo período, aumentó la cantidad de laboratorios clandestinos de metanfetamina que fueron descubiertos en los estados del medio oeste (Illinois, Michigan y Ohio) y en Pennsylvania. En el 2004, se reportaron más hallazgos de laboratorios en Illinois (926) que en California (673). En el 2003, el número de laboratorios de metanfetamina descubiertos alcanzó una cifra récord en Georgia (250), Minnesota (309) y Texas (677). Mientras tanto, sólo hubo siete hallazgos de laboratorios de metanfetaminas reportados en Hawaii en el 2004.
En los primeros 6 meses del 2004, casi un 56 por ciento de los ingresos a tratamientos para toxicomanías en Hawaii (con excepción del alcohol) fueron por abuso primario de metanfetamina. San Diego seguía, con casi el 51 por ciento. Hubo aumentos importantes en las admisiones a tratamientos para el abuso de metanfetamina en Atlanta (10.6 por ciento en los primeros seis meses del 2004, en comparación con el 2.5 por ciento en el 2001) y Minneapolis/St. Paul (18.7 por ciento en los primeros seis meses del 2004, en comparación con el 10.6 por ciento en el 2001).
Algunos usuarios de MDMA (éxtasis) y cocaína están cambiando a metanfetamina, desconociendo su toxicidad severa.
En muchos clubs de "gays" u homosexuales en Nueva York y en otras ciudades, la metanfetamina a menudo se inyecta, aumentando el riesgo de los usuarios y de sus parejas de contraer el VIH, la hepatitis C y otras enfermedades transmitidas sexualmente.
Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud
La NSDUH del 2003 calcula que hubo 12.3 millones de americanos de 12 años en adelante que habían probado la metanfetamina por lo menos una vez en sus vidas (5.2 por ciento de la población) y que la mayoría de los que la habían usado en el año anterior tenían entre 18 y 34 años de edad. Se observó una disminución significativa en el uso en el año anterior entre los adolescentes de 12 a 17 años de edad.




Abuso y Adicción a la Metanfetamina

El abuso de la metanfetamina es un problema extremadamente serio en el mundo entero. Aunque al comienzo la droga se usó principalmente en Hawai y las zonas occidentales de los Estados Unidos, el abuso de la metanfetamina continúa extendiéndose hacia el este, viéndose cada vez más afectadas las áreas urbanas y rurales en todo el país. De acuerdo con una encuesta nacional, hay aproximadamente 10 millones de personas en los Estados Unidos que han probado la metanfetamina por lo menos una vez en su vida.




El abuso de la metanfetamina lleva a devastadoras consecuencias médicas, psicológicas y sociales. Los efectos adversos a la salud incluyen pérdida de la memoria, agresión, comportamiento psicótico, daño al corazón, malnutrición y graves problemas dentales. El abuso de la metanfetamina también contribuye a incrementar la propagación de enfermedades infecciosas como la hepatitis y el VIH/SIDA, y puede afectar a comunidades enteras con nuevas olas de crimen, desempleo, negligencia o abuso infantil y otros males sociales. Lo bueno es que se puede prevenir el abuso de la metanfetamina y se puede tratar la adicción a la misma. Las personas logran recuperarse cuando existe acceso fácil a tratamientos eficaces que atiendan los diversos problemas resultantes del abuso de la metanfetamina. Los objetivos fundamentales del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA, por sus siglas en inglés) son aplicar lo que nuestros científicos aprenden de las investigaciones sobre el abuso de drogas con el fin de desarrollar enfoques de tratamiento nuevos o mejorar los ya existentes y llevar estos tratamientos eficaces a las comunidades que los necesitan.

Es legal La Metanfetamina?

Si, es ilegal la metafentamina cristalina. Esta es una sustancia que figura en la lista II de la ley de sustancias controladas. Las Drogas de la lista II, entre ellas la cocaína y la PCP, Poseen gran potencial de abuso. El uso de esas drogas puede conducir a una fuerte dependencia psicológica o física.